martes, 7 de julio de 2009

BOB




Bob, que así le llamaron las personas que le rescataron, debió ser un hermoso perro en sus buenos tiempos. De nada le sirvió porque ya pudisteis comprobar en lo que se convirtió, en una piltrafa, en un matojo de pelos y sarna, viviendo en medio del campo, en tierra de nadie. Fué rescatado por un angel de dos patas de esos que todavía quedan por aquí (no hay muchos no creais), mejoró su aspecto y parecía que saldría adelante pero sus tumores y sus dolores no le permitian tener una calidad de vida en condiciones y le han tenido que dormir para que no sufriera más. Bob ha tenido la suerte de compartir sus ultimos días con una persona que le ha cuidado y le ha mimado, seguramente como no lo hicieron en su vida. No se si ese tiempecito le habrá compensado, los ángeles en el arco iris le habrán recibido con los brazos abiertos...

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